










La vida del astrónomo aficionado
gira alrededor de las herramientas que le sirven para observar y registrar
aquello que sus ojos, o una cámara digital pueden apreciar. El telescopio
es, sin dudas, el instrumento por excelencia a la hora de hablar de astronomía.
La función de un telescopio consiste en captar la mayor cantidad de
luz posible. El objetivo de esto es lograr una observación de la mayor
resolución accesible. Hay varios factores involucrados a la hora de
hacer la diferencia entre buenas y malas imágenes.
En primer termino, cuanto mayor sea el diámetro del telescopio, mayor
cantidad de luz captaremos. Esto se traduce en la posibilidad de observar
objetos que están pobremente iluminados, o muy lejanos o ambas cosas.
Además existe una serie de objetos difusos que no están al alcance
de telescopios de poco diámetro justamente por el hecho de que no permiten
la entrada de mucha luz.
Pero, ¿qué significa poco diámetro? En este sentido podemos
afirmar, por ejemplo, que un telescopio de menos de 6 cm de diámetro
no resulta muy práctico para buscar nebulosas difusas y muy opacas,
sino mas bien para la Luna, planetas y objetos estelares (es decir, puntuales
y brillantes) mas algún que otro cometa brillante, todo lo cual resulta
de gran interés.
El diámetro de un telescopio también nos da una idea de cuál
es el poder separador de dicho instrumento. Cuando hablamos de poder separador
nos referimos a la posibilidad de ver dos objetos muy lejanos, que para nuestra
perspectiva están muy juntos, y resolverlos individualmente, es decir,
separarlos. El ejemplo clásico lo aportan las estrellas dobles o múltiples.
Con telescopios pequeños disminuyen las opciones; si las estrellas
están muy juntas (siempre en términos de perspectiva) se hará
difícil separarlas en sus componentes individuales. Existen fórmulas
de cálculo que se utilizan para determinar el poder separador de cada
telescopio, pero como una aproximación hay que considerar que a mayor
apertura, mayor poder separador.
Por otra parte, está el tema de los aumentos. Este es un asunto que
puede llevar a engaño con facilidad. Cuanto mayor es el diámetro
de un telescopio, más aumentos podremos utilizar ; sin embargo, la
práctica generalmente nos dice que no siempre es recomendable tratar
de llegar al limite teórico de un telescopio, entre otros motivos,
porque la atmósfera lo impide por las turbulencias que se generan entre
capas y porque además una cantidad enorme de aumentos disminuye notoriamente
el campo de observación, con la consecuente pérdida de contraste
en el caso de los objetos difusos y la gran inestabilidad que presenta un
campo con estas características. En el caso del poder separador, éste
no se incrementa al utilizar más aumentos. Se pueden obtener grandes
satisfacciones con mucho menos aumentos que los máximos recomendables.
Componentes
Un telescopio consta esencialmente de tres elementos: el objetivo, el ocular y la montura, que generalmente se soporta sobre un trípode, o también puede colocarse sobre un pilar fijo.
Existen básicamente dos
tipos de telescopios: aquellos que refractan la luz, y aquellos que la reflejan.
En el caso de los telescopios refractores la luz procedente de las estrellas
pasa a través de una o dos lentes y se concentra en un punto llamado
foco, y en el caso de los reflectores la luz se refleja en un espejo principal
mas grande, llamado espejo primario que dirige la luz hacia otro espejo, conocido
como espejo secundario. Este espejo finalmente concentra la luz para lograr
el foco.
En ambos casos, el segundo elemento que mencionamos mas arriba, el ocular,
se coloca en el lugar donde se forma el foco, de manera de producir una imagen
lo mas perfecta posible del objeto observado.
Para obtener imágenes de gran nitidez, los distintos tipos de telescopios
poseen mecanismos muy interesantes. Uno de ellos consiste en el tratamiento
de las superficies ópticas para lograr la mayor trasmisión de
luz posible. Esto incluye a los oculares, que tienen la gran tarea de componer
la imagen final, por lo que su calidad es crucial.
Los telescopios reflectores, aquellos que tienen espejos,
pueden recibir una capa de plata o aluminio como coberturas mas comunes. Hace
muchos años que los telescopios fabricados industrialmente reciben
una serie de tratamientos multicapa, capaces de preservar la efectividad de
la reflexión durante toda la vida útil del instrumento.
En los telescopios refractores también se puede efectuar un tratamiento
que permita reducir la pérdida de luz cuando ésta atraviesa
el vidrio de las lentes, al igual que las lentes que componen los oculares.
Por otro lado, el mejor telescopio no podrá brindarnos todo su potencial
sin una buena montura. Es crucial contar con una montura estable, de movimientos
suaves y de ser posible conviene que sea motorizada a fin de poder aprovechar
el tiempo de observación.
Los dos sistemas que se utilizan con mayor frecuencia son la montura tipo
alemana y la montura de horquilla. Repasemos algunas de sus características.
MONTURA ECUATORIAL ALEMANA
La montura alemana es un sistema de grandes prestaciones. Posee la cualidad de hacer seguimientos ecuatoriales, lo que significa que con un solo movimiento se puede rastrear un objeto celeste con gran precisión, ya que generalmente estas monturas a nivel comercial incorporan motores en ambos ejes que permiten realizar correcciones y bases de datos para mejorar aun mas las prestaciones. El tubo se une con la montura en la parte inferior y se asegura con abrazaderas de seguridad. Este sistema incorpora contrapesos para contrarrestar el peso del tubo del telescopio.
MONTURA ALTAZIMUTAL DE HORQUILLA
Otra variante de montura es la de horquilla, que gracias a los avances de la electrónica siempre viene acompañada con motores en ambos ejes y bases de datos muy completas ideales para aprovechar al máximo el tiempo de observación y la toma de imágenes digitales. El tubo del telescopio se acopla desde los laterales y no siempre es necesario el complemento de contrapesos.
TIPOS DE TELESCOPIOS
Existen distintos esquemas ópticos en materia de telescopios. Vamos a empezar por los más comunes.
TELESCOPIOS REFRACTORES
Los telescopios cuyo objetivo está
compuesto por lentes fueron los primeros en ser desarrollados. Constaban de
una única lente objetivo, mas un ocular también de lente única.
Actualmente los telescopios refractores constan de dos lentes en el objetivo,
y los oculares integran como mínimo tres lentes si se busca calidad
en la imagen final. Con esta configuración se busca corregir el defecto
básico de los telescopios de antaño: la aberración cromática,
que consiste en la formación de un aro de colores en el borde de las
imágenes, por ejemplo, de cuerpos luminosos como la Luna o los planetas.
Cuando la luz pasa a través de la lente objetivo se descompone de manera
similar a lo que sucede con los prismas, de manera que los rayos de luz azul
hacen foco en un punto y los de luz roja, por ejemplo, en otro punto.
Para eliminar esta anomalía se sustituye la lente objetivo por un par
óptico, es decir, dos lentes en lugar de una. Si sumamos a esto un
tratamiento de las superficies ópticas para disminuir el efecto prisma
y aumentar la trasmisión de luz, obtenemos un telescopio que puede
otorgar interesantes prestaciones. Actualmente es posible adquirir telescopios
refractores de variada calidad, desde los que presentan tratamientos realizados
con un único compuesto (fluoruro de Magnesio generalmente) hasta aquellos
que presentan un par óptico realizado de acuerdo a los mas altos estándares
de calidad y con tratamiento de múltiples capas de diversos compuestos.
TELESCOPIOS REFLECTORES
Los telescopios basados en la reflexión
de la luz aparecieron en el escenario astronómico 73 años después
que lo hicieran los telescopios refractores. En principio constaban de un
espejo esférico y como adicional, un segundo espejo plano, inclinado
45º que tenía la misión de sacar fuera del tubo óptico
el rayo de luz de manera que la observación se realizara cómodamente.
En la actualidad este tipo de telescopio aun se utiliza, pero con el correr
de los años se crearon otros sistemas ópticos que combinan espejos
y lentes o una mayor cantidad de espejos, siempre con el aditivo de tratamientos
en las superficies ópticas. Dichos sistemas presentan diversas características,
que veremos más adelante.
En los telescopios reflectores, la aberración cromática se elimina
de forma automática porque la luz no debe atravesar un medio de densidad
mayor sino que se refleja en una superficie pulida a espejo. Sin embargo,
esa reflexión no es perfecta, a causa de los errores introducidos en
el proceso de fabricación, sobre todo en los primeros tiempos de existencia
de los reflectores tipo Newton. Lo que se busca es reflejar la mayor cantidad
de luz posible, ya que en un segundo paso se produce una reflexión
adicional que conlleva otra pequeña pérdida de luz, a lo que
debemos sumar además el pasaje de esa luz por el ocular. Para evitar
pérdidas importantes se toman varias medidas: si el vidrio del espejo
primario es de un sustrato común, se busca que el aluminizado sea lo
mas parejo y limpio posible, al igual que el tratamiento del espejo secundario.
Se puede colocar una tapa detrás de la celda del espejo primario para
protegerlo de la acción del polvo, o una placa correctora que impida
la entrada de humedad además de polvo. Si el vidrio que se utiliza
es de una calidad mayor, por ejemplo del tipo Pirex, generalmente se acompaña
este factor con una serie de tratamientos multicapa además del consabido
aluminizado, y luego se introduce una placa que además de realizar
una corrección del haz de luz incidente, permite montar la celda del
espejo secundario, que seguramente también será de material
Pirex.
SISTEMAS ÓPTICOS
TELESCOPIOS REFRACTORES
Dentro de los telescopios cuyos sistemas ópticos están conformados por lentes, encontramos los mas sencillos, del tipo que Galileo hizo popular; este sistema consta de una lente objetivo, que posee el inconveniente de la aberración cromática.
Con el tiempo se logro mejorar la calidad óptica con sistemas de par objetivo, incorporando una segunda lente de características ópticas opuestas que permite compensar el defecto de aberración cromática. Los mas tradicionales incluyen una lente tipo Crown y otra tipo Flint, que poseen diferentes índices de refracción, gracias a lo cual se logra el acromatismo, es decir, la ausencia de aberración cromática. MEADE fabrica los modelos NG 60, NGC 60, NG 70, ETX 70 y LXD 75, todos ellos refractores del tipo par óptico Crown-Flint. Veamos sus características.
SERIE NG / NGC
Los telescopios de la serie NG
/ NGC son los instrumentos ideales para comenzar la exploración de
los cielos o la observación terrestre. Entre sus prestaciones debemos
destacar, además de la óptica acromática tratada con
fluoruro de Magnesio, el sistema de tensores que incorpora la montura de tipo
altazimutal que lo convierte en una herramienta de fácil uso.
Los tensores permiten que el observador recorra el cielo o el paisaje terrestre
que está observando y cuando encuentra un punto de interés se
detenga en el mismo con la ventaja de que no hay mariposas ni tornillos que
apretar ; el telescopio se mantiene en la posición que el observador
lo dejó sin necesitar otros ajustes.
Equipado con un trípode de aluminio liviano, se trata del telescopio
ideal para comenzar, fácilmente transportable y de rápido armado.
El modelo NGC incluye además una base de datos de 1400 objetos celestes
con una práctica guía para encontrar cada uno de ellos en el
firmamento.
ETX 70
Un paso mas adelante, se encuentra
el primer exponente de la línea ETX: el ETX 70, con un diámetro
de 70 mm. Este telescopio incluye prestaciones como una montura de tipo altazimutal
motorizada en ambos ejes, e incorpora uno de los mayores desarrollos de la
industria de la astronomía para uso amateur: la base de datos AUTOSTAR,
que integra en su memoria la posición de 1400 objetos celestes. Una
vez que el telescopio se encuentra en posición y alineado (procedimiento
que el AUTOSTAR le muestra al usuario, paso a paso), se escoge uno de los
1400 objetos y el telescopio automáticamente se desplazará hasta
localizar el objeto elegido; una vez encontrado, el telescopio se encarga
de realizar el seguimiento de dicho objeto hasta que el usuario lo desee.
Además, se trata de un telescopio refractor de relación focal
corta (tubo corto) lo que lo vuelve muy transportable.
Una excelente opción para aprovechar al máximo el tiempo de
observación.
SERIE LXD 75
El penúltimo escalón
de la gama refractores, y el último telescopio del tipo par óptico
Crown-Flint, un telescopio acromático que incorpora una serie de prestaciones
pensadas para el amateur que desea dar el salto a la fotografía de
objetos de cielo profundo (nebulosas, galaxias, cúmulos estelares)
y busca una calidad superior en la imagen. En diámetros de apertura
de 127 y 152 mm, se trata de un instrumento poderoso, dotado de una robusta
montura ecuatorial tipo alemana de gran tamaño realizada en aluminio
que incorpora un tensor central debajo de la placa portaobjetos, otorgando
el máximo de estabilidad que la tarea de realizar imágenes exige,
así como un sistema de alineación que utiliza la estrella polar
como guía. La montura comprende motores en ambos ejes para un seguimiento
preciso, con el exclusivo sistema PEC que compensa periódicamente los
errores del seguimiento en ascensión recta, minimizando las correcciones
necesarias durante el guiado en exposiciones fotográficas largas, así
como la base de datos AUTOSTAR con mas de 30.000 objetos en su memoria.
Esta serie incluye múltiples capas de tratamiento antireflejo en lentes
realizadas con vidrios de gran calidad tipo BK7 y F2 otorgando así
una calidad de imagen acorde a las exigencias de los aficionados experimentados.
SERIE ED
El último escalón
de la gama de telescopios refractores de MEADE, un telescopio apocromático
que es un estándar de calidad para otros fabricantes de telescopios.
Incorpora una lente de calidad tipo KF3 y una lente tipo ED (Extra-low Dispersión,
dispersión extra baja) con múltiples capas de tratamiento antireflejo
que aseguran la mayor transparencia posible en un telescopio refractor comercial;
lentes libres de estrías y otros defectos, realizadas a mano de forma
individual por maestros ópticos de primer nivel. El ensamblado de estas
lentes (las mejores disponibles en el mercado) se realiza mediante una precisa
combinación informática de los radios superficiales de las lentes
y una rigurosa separación de aire entre ambos elementos ópticos.
Sumado esto a toda una serie de análisis previos y procesos de calidad,
garantizan imágenes de la mayor nitidez, resolución y contraste
posibles. Si se busca la excelencia, los telescopios refractores de la serie
ED lo hacen posible.
Además de los asombrosos adelantos del sistema óptico, las monturas
ecuatoriales tipo alemán de gran fortaleza y estabilidad incorporan
la base de datos EDS con mas de 64.000 objetos en la memoria y un sinfín
de opciones para el centrado en la imagen, el seguimiento preciso y la corrección
permanente y programable de los errores del seguimiento en ascensión
recta, con alineación polar incorporada en la estructura de la montura,
lo que garantiza el mejor resultado en fotografía de larga exposición.
Un telescopio concebido para dar lo mejor de la fotografía astronómica.
TELESCOPIOS REFLECTORES
En el campo de los telescopios que utilizan espejos, se puede acceder a instrumentos del mismo tipo de los que usaba Isaac Newton, quien perfeccionó el concepto de telescopio reflector. De hecho, los telescopios más populares entre los aficionados a esta ciencia poseen dicha configuración óptica.
La calidad de este sencillo
sistema ratifica su existencia hasta nuestros días, a diferencia de
los primeros diseños de telescopios refractores que fueron dejados
de lado y mejorados. Generalmente resultan ser los mas económicos entre
los telescopios reflectores, se pueden obtener grandes tamaños de espejo
primario sin por ello complicar el manejo del instrumento, dado que al dar
forma al espejo primario la curva puede ser esférica o parabólica,
y teóricamente no existe un límite de tamaño. Claro que
en la práctica la fabricación de telescopios tipo Newton de
dimensiones mayores a 50 cm de diámetro resulta engorrosa y difícil
de manejar; el porta ocular se desplaza hacia arriba y se hace necesario el
auxilio de elementos tales como una escalera, lo cual a la larga agobia al
observador.
MEADE fabrica telescopios Newton puros, con montura ecuatorial manual tipo
alemana clásica: el modelo 114EQST.
Por otro lado, MEADE también provee telescopios reflectores tipo Newton
de tubo corto, gracias a un complemento óptico: un par acromático
colocado en el tubo porta ocular que cumple la función de permitir
la coexistencia de distancia focal larga y tubo corto con espejo primario
esférico. Se trata de la línea DS-2000, que incluye también
un telescopio de diseño tradicional con montura altazimutal motorizada
y con la incorporación de la base de datos AUTOSTAR, capaz de localizar
y seguir 1400 objetos celestes diferentes incorporados en su memoria, accesorio
de serie en toda la gama DS-2000.
SISTEMA SCHMIDT-CASSEGRAIN
En el siglo XX, allá
por 1930 surge un sistema óptico fruto de la combinación de
refractores y reflectores: el sistema Schmidt – Cassegrain, también
conocido como catadióptrico, que consiste en una placa correctora asférica
a la entrada de la luz en el tubo, luz que luego se reflejará en un
espejo primario que posee un orificio central. La luz se refleja luego en
un espejo secundario dispuesto en el centro de la placa correctora que envía
la luz a través del orificio del espejo primario hacia el porta ocular.
La ventaja más evidente de este sistema es la reducción del
tamaño del tubo con respecto a los telescopios refractores y a los
reflectores tipo Newton, dado que la serie de rebotes que tienen lugar dentro
del mismo permiten utilizar tubos más pequeños.
El espejo primario generalmente
es esférico, mientras que el secundario es plano convexo.
Otra ventaja inherente a este sistema es la versatilidad: generalmente, los
telescopios Schmidt – Cassegrain se fabrican en relaciones focales largas,
siendo f/10 la más popular; por lo tanto el contraste resultante lo
convierte en un telescopio ideal para observar y fotografiar objetos brillantes,
por ejemplo planetas y la Luna. Sin embargo, es posible acoplar un accesorio,
llamado reductor de focal, que acorta la relación focal del sistema
de manera que es posible realizar imágenes de objetos difusos y opacos.
Gracias a este accesorio podemos lograr en un mismo instrumento diversas posibilidades
de trabajo y disfrute.
Asimismo se pueden obtener aperturas considerables sin por eso sacrificar
la movilidad y comodidad de observación, dado que la luz sale por atrás
del tubo así que por mas largo que se vuelva el mismo siempre se puede
estar al pie del telescopio, apoyado en el suelo.
MEADE produce una amplia gama de telescopios con esta configuración
óptica, que comentaremos a continuación.
MODELO LXD75
Un modelo con grandes prestaciones sin el costo de los grandes telescopios de tipo Schmidt – Cassegrain, el LXD75 incorpora espejos de Pirex con aluminizado estándar y una placa correctora con tratamiento de fluoruro de Magnesio, lo que permite obtener gran nitidez de imagen. La montura, de tipo ecuatorial alemana de gran rigidez proporciona la estabilidad que los amantes de la fotografía astronómica requieren. La base de datos AUTOSTAR, con mas de 30.000 objetos seleccionables, la posibilidad de ingresar las coordenadas que el usuario prefiera directamente, el seguimiento con motores en ambos ejes, y una variedad de accesorios posibilitan al usuario de un LXD75 disfrutar y aprovechar el tiempo de observación.
MODELO LX10
Un telescopio de nobles
prestaciones para el aficionado serio, otra opción para ingresar en
el campo de los telescopios tipo Schmidt – Cassegrain a menor costo
que otros instrumentos similares.
Equipado con el mismo sistema óptico que los LXD75, el LX10 integra
una montura tipo ecuatorial de horquilla, motorizada en ascensión recta
para seguimiento con un solo movimiento, control de velocidad y una serie
de accesorios opcionales tales como la base de datos MAGELLAN I, que dispone
de 12.000 objetos en su memoria, motor para la declinación, y toda
la gama de complementos compatibles con la línea Schmidt – Cassegrain
de MEADE.
MODELO LX90
Dentro de la gama Schmidt
– Cassegrain de MEADE, el LX90 introduce una serie de aditamentos que
permiten mayores y mejores prestaciones a un costo razonable.
Veamos: placa correctora con tratamiento de fluoruro de Magnesio en ambas
caras y aluminizado estándar de espejos; montura reforzada de doble
freno construida en acero cromado y aluminio reforzado; base de datos AUTOSTAR
con 30.000 objetos memorizados; motores en ambos ejes con 9 velocidades diferentes;
movimiento suave asegurado a través de rulemanes especiales; en definitiva,
un gran instrumento, pensado para convertirse en el telescopio definitivo
del observador amateur.
SERIE LX200GPS
El ultimo escalón
de telescopios MEADE con sistema óptico Schmidt – Cassegrain.
Una maravilla de prestaciones y posibilidades se revelan gracias al desarrollo
del LX200GPS.
Un nuevo estándar en materia de telescopios Schmidt – Cassegrain,
con un diseño innovador, el LX200GPS continúa la legendaria
tradición de altas prestaciones de su predecesor, el LX200, que marcó
un capitulo nuevo en la historia de la astronomía amateur.
Ópticas refinadas, en el limite de difracción, ensambladas mediante
avanzados sistemas electromecánicos, con tratamientos múltiples
para mejor trasmisión y reflexión de la luz, hacen a esta línea
de telescopios apta para uso profesional.
Los espejos son figurados a mano, individualmente, y sometidos a una serie
de rigurosos controles de calidad.
Incluye monturas de gran porte, fuertes y de una rigidez sin precedentes para
un telescopio de tipo Schmidt – Cassegrain, integrando el paquete de
asistencias electrónicas mas completo del mercado en su tipo. Este
paquete incluye:
• Base de datos AUTOSTAR II, con mas de 145.000 objetos
disponibles en su memoria, una de las mas completas bases
de datos disponibles.
• Selección de los objetos más interesantes cada día,
en tours
de movimiento automático.
• Temporizador de 24 horas con alarma
• Alarma programable según selección personal
• Display en color rojo con 16 niveles de ajuste de brillo
• Linterna en color rojo
• Alarma de batería baja
• 7 modos de alineamiento
Y además, de serie,
se incluye el sistema SMART DRIVE exclusivo de MEADE, que permite alcanzar
un nivel de precisión en el seguimiento que lo hace apto para su uso
profesional. Con la ayuda de sistemas de engranaje mecánicamente superiores,
el SMART DRIVE “aprende” mediante un sencillo procedimiento, a
corregir de forma automática los errores de seguimiento que el usuario
le indique. Las correcciones pueden ser borradas, rectificadas y memorizadas
todas las veces que el usuario lo necesite.
Todo esto gracias a servo motores en ambos ejes, de gran precisión
de movimiento, y encoders de alta resolución.
En resumen, el mejor sistema de seguimiento que el astro fotógrafo
pueda necesitar en todo momento, ideal para obtener las mejores imágenes
de objetos difusos y nebulosos del cielo.
Otras prestaciones, ideales para aquellos usuarios que desean integrarse al
campo de la fotografía digital con cámaras CCD, incluyen un
sistema que asegura al espejo primario en su lugar, evitando los pequeños
desplazamientos que se producen cuando el telescopio se mueve; sistema de
foco electrónico milimétrico, ideal para tomar imágenes
digitales; centrado de alta precisión.
Por si fuera poco, el LX200GPS incorpora un receptor del Sistema de Posicionamiento
Global (GPS) de 16 canales el cual, presionando un botón, determina
latitud, longitud y altura del lugar de observación, establece la ubicación
del polo norte y se dirige inmediatamente hacia la primera estrella utilizada
para comenzar la alineación. Una poderosa herramienta para posicionarse
rápidamente en cualquier lugar del planeta de forma automatizada, en
conjunto con un sistema óptico de avanzada, de calidad profesional,
hacen sin duda a la serie LX200GPS una de las mejores opciones que tienen
los astrónomos amateur a la hora de hacer su elección.
SISTEMA MAKSUTOV-CASSEGRAIN
Una configuración catadióptrica similar a la Schmidt – Cassegrain, con características ópticas diferentes, el sistema Maksutov-Cassegrain se compone de una lente correctora de geometría esférica, en conjunto con un espejo primario asférico y un espejo secundario esférico. Este sistema brinda relaciones focales largas, apropiadas para observar y fotografiar objetos brillantes, como los planetas y la Luna, pero es asimismo eficaz a la hora de apuntar a objetos de cielo profundo. Los telescopios con sistema óptico Maksutov-Cassegrain fabricados a regla de arte se aproximan a los refractores apocromáticos en prestaciones, salvo por el detalle de la obstrucción central del espejo secundario.
Dentro de la marca MEADE,
encontramos dos
exponentes de este sistema óptico:
SERIE ETX
La serie ETX se compone
de 4 modelos: 1 refractor (el ETX70, comentado en la sección refractores)
y 3 telescopios catadióptricos tipo Maksutov-Cassegrain, de aperturas
90, 105 y 125 mm.
Estos modelos, a pesar de su tamaño, incorporan lentes y espejos de
la mayor calidad, con tratamientos similares a la serie LX, seguimiento automatizado
con servo motores en ambos ejes, montura rígida con tensor central
y posibilidad de trabajar en modo altazimutal o ecuatorial a elección
del usuario.
De serie se incluye, además, la base de datos AUTOSTAR, con mas de
30.000 objetos memorizados a los cuales puede apuntar el telescopio una vez
alineado.
Se trata de un gran telescopio, a un costo razonable, de gran portabilidad,
que ofrece, gracias a su óptica grado A y su relación focal
larga, imágenes de un contraste nunca visto en esta gama. La observación
de los planetas resulta una experiencia inédita a través de
un ETX.
LX200GPS 7”
Con las cualidades de
las monturas y la electrónica de la serie LX200GPS, el modelo de 178
mm de apertura, tipo Maksutov-Cassegrain brinda prestaciones similares a los
refractores apocromáticos, según los testimonios de usuarios
de todo el mundo. El GPS, para un posicionamiento automático en cualquier
parte del globo terrestre, la base de datos AUTOSTAR con mas de 145.000 objetos,
y la posibilidad de realizar imágenes digitales gracias a la incorporación
de la cámara digital LPI y el software necesario para el procesamiento
de las imágenes de serie, lo convierten en una poderosa herramienta
para ingresar en el mundo de las imágenes digitales.
Observar a través de un telescopio LX200GPS Maksutov-Cassegrain es
una gran experiencia.
SISTEMA SCHMIDT-NEWTON
Una combinación de lente correctora asférica y espejo esférico con el espejo secundario a 45º, el sistema Schmidt-Newton permite obtener distancias focales cortas con prestaciones similares a los telescopios tipo Schmidt-Cassegrain. Ideal para la observación y registro fotográfico de nebulosas, galaxias y cometas.
SERIE LXD75
Dentro de esta serie MEADE
ofrece telescopios en tres aperturas: 152, 203 y 254 mm, provistos de rígidas
monturas ecuatoriales tipo alemana, que proporcionan gran estabilidad lo cual,
combinado con las distancias focales cortas permite obtener imágenes
en periodos de tiempo menores que con distancias focales largas.
Un diseño de precio razonable para los astro fotógrafos y aficionados
en general.
SISTEMA RITCHEY-CHRETIEN
El sistema óptico
denominado Ritchey-Chrétien es una de las mejores configuraciones en
materia de telescopios reflectores. La mayor cantidad de observatorios profesionales
del mundo utilizan este sistema incluido el Telescopio Espacial Hubble, gracias
a que se elimina el problema de la coma en las imágenes estelares.
Este problema consiste en ver las estrellas no como puntos sino como “falsos
cometas”, de manera que la imagen (sobre todo en los bordes) se muestra
algo ovalada y no puntual.
Sin embargo, en el diseño tradicional del sistema Ritchey-Chrétien,
subsiste el problema de la difracción provocada por los sostenes del
espejo secundario (soporte que popularmente se conoce con el nombre de “araña”).
A pesar de ello, la mayoría de los grandes telescopios de observatorios
profesionales del mundo optaron por utilizar esta configuración óptica
para sus instrumentos. En estos casos esa aberración se compensa en
parte por el tamaño del espejo primario y también por los procesamientos
a los que son sometidas las imágenes. A pesar de ello, en las fotografías
que producen estos observatorios, las estrellas mas brillantes generalmente
aparecen atravesadas por una cruz de rayos, que dan como resultado la típica
imagen heráldica de un astro: un punto con 4 rayos que parten desde
el centro. La cantidad de rayos usualmente se corresponden con la cantidad
de patas de este soporte, que se apoya en la cara interna del tubo o en una
estructura anular concebida para tal propósito.
EL SISTEMA RITCHEY-CHRETIEN AVANZADO
MEADE, nuevamente, como
desde hace mas de 30 años, presenta en el mercado una innovación
que sin duda dejará su huella: el telescopio RCX 400, de configuración
óptica Ritchey-Chrétien Avanzada, un gran salto hacia la mayor
calidad posible en materia de sistemas ópticos para astronomía.
Este nuevo diseño empezó a gestarse en el año 2002, cuando
un grupo de ingenieros de MEADE comenzaron el desarrollo de un telescopio
que ofreciera la mayor calidad nunca antes disponible en el mercado. Debería
contar con las mayores prestaciones en electrónica de avanzada y óptica
refinada. En resumen, un telescopio de nivel profesional al alcance de los
astrónomos aficionados o los astro fotógrafos mas exigentes.
El equipo de diseño estudió minuciosamente cada esquema óptico
disponible, y finalmente se decidió por un sistema Ritchey-Chrétien
Avanzado, de relación focal corta (f/8) que permitiera tomar imágenes
con los métodos mas avanzados dentro del campo de la tecnología
digital, que mostraran estrellas puntuales, libres de coma y objetos de cielo
profundo en un campo mas amplio y plano.
Aunque el esquema Ritchey-Chrétien es una configuración óptica
de primera, los ingenieros de MEADE idearon una sensible mejora, consistente
en una placa correctora en el extremo del tubo (donde entra la luz) de manera
similar a la configuración Schmidt-Cassegrain pero de diferente figura,
que, junto a la curvatura del espejo primario funcionan como un único
elemento hiperbólico. El espejo secundario también tiene figura
hiperbólica, y se encuentra adosado a la placa correctora, de manera
que el problema de los soportes en el sistema tradicional Ritchey-Chrétien
desaparece: ya no más estrellas de 4 puntas en las imágenes
ni astigmatismo, un problema frecuente en el sistema Ritchey-Chrétien
tradicional.
MARAVILLA DE LA ELECTROMECÁNICA
Tradicionalmente, en los
telescopios catadióptricos el sistema de enfoque consiste en mover
ligeramente el espejo primario desde un punto. En la línea LX200GPS
se suministra una traba para el espejo primario, que impide (una vez que se
ha hecho foco) que el espejo se mueva.
En el telescopio RCX400, MEADE introduce un cambio que empuja los limites
de la técnica unos pasos mas allá: en estos telescopios, el
espejo primario queda fijo en su celda una vez que ha sido colocado y alineado
en fabrica con sistemas que utilizan rayos láser para este proceso.
Para hacer foco, se mueve la placa correctora a través de 3 rieles
actuadores movidos por servo motores controlados por encoders ópticos,
lo que permite una fineza de movimiento de tal magnitud como 1/100 de milímetro,
un procedimiento sin precedentes en óptica para observadores amateur
producida masivamente.
Otro avance espectacular consiste en la fabricación del tubo propiamente
dicho. Tradicionalmente, los tubos de los telescopios catadióptricos
se fabrican en metal, generalmente aluminio. Esto significa que cuando se
producen cambios en la temperatura ambiente del lugar donde se encuentra el
telescopio las imágenes pueden sufrir distorsiones a pesar de tratarse
de sistemas cerrados por la placa correctora.
Para remediar este problema la línea RCX400 incorpora tubos fabricados
en fibra de carbono de baja dispersión térmica, lo que lleva
a que esas distorsiones sean ínfimas o inexistentes. Este detalle es
de especial importancia cuando se quieren adquirir imágenes digitales
de objetos muy difusos o estelares de muy poco brillo, donde la mínima
distorsión puede ser la diferencia entre ver o no ver el objeto deseado
en la pantalla de la computadora. Para los amateurs que buscan supernovas
en galaxias lejanas, por ejemplo, este apartado puede hacer la diferencia.
COMODIDAD Y ADAPTABILIDAD
La gente de MEADE aporta
una solución interesante a un problema de campo: la condensación
que se produce en la lente correctora. Para ello se integran dos sensores
de temperatura, uno en la horquilla y otro en la placa, que miden las diferencias
de temperatura entre ambos puntos (temperatura ambiente y de la placa) y pone
en funcionamiento una resistencia fabricada en Cromo-Níquel que, adosada
a la placa, impide la formación de rocío sobre la misma. Este
sistema se activa y desactiva desde otra de las maravillas del conjunto, la
base de datos AUTOSTAR II, ahora convertida en una verdadera computadora de
mano, con mas funciones que todas sus predecesoras.
En la tapa trasera, donde se encuentra el ocular, también se incorporaron
una serie de puertos USB 2.0 y conexiones de accesorios, de manera que ya
podemos decir adiós a los cables largos que complican la movilidad.
Todo esto aparte de las conexiones que se encuentran en la base de la montura
(como la toma de energía, por ejemplo).
Con este modelo se consigue asimismo la mayor precisión de seguimiento
y corrección permanente y programable de errores periódicos
hasta la fecha, y una montura con tensores individuales para cada pata que
redefine el concepto de estabilidad en este campo.
La computadora AUTOSTAR II incluye mas de 180.000 objetos en su base de datos,
otro verdadero récord en materia de telescopios para aficionados a
la astronomía.
Nos haría falta mas espacio para seguir describiendo todos los adelantos
incorporados en la línea RCX400, pero concretamente, se trata de un
telescopio con nuevos horizontes.