Observatorio - Asteroides - Cometas - Astrometría - CCD - Experiencias - Presentaciones - Cursos - Links
Planetario Móvil- Inicio- Observatorio KC
Ocultación de Júpiter por la Luna 27/11/1998
Artículo publicado en la revista RED de Observadores del Uruguay, N° 71 de Febrero de 1999.

Al igual que todos los aficionados de nuestro país, esperábamos desde el mes de Setiembre este evento astronómico de características espectaculares. En esta oportunidad, y por diferentes motivos, decidimos vivir esta jornada en La Paloma, departamento de Rocha, a 240 kms. de Montevideo.
Nuestro objetivo: tomar imágenes CCD con la Quickcam e imágenes de video con la Astrovid.
Teniendo en cuenta la experiencia de la ocultación del mes de setiembre, decidimos, para que todo saliera bien, concentrarnos en lo planificado, por lo tanto ni cronometramos, ni tomamos fotografías, trabajos que por otra parte, sabíamos lo estaban haciendo otros observadores.

Bueno, como decíamos, nos fuimos a La Paloma, y con nosotros más de 100 kg. de equipo: dos telescopios Schmidt-Cassegrain de 20cm., un equipo PC, equipo de video, las cámaras, prismáticos, telescopio de 114mm. con el cual se hizo Sol durante el día, mapas de Luna, accesorios, etc.
La jornada se vivió intensamente desde la mañana temprano, Daniel ya instalado (y haciendo playita), sin poder creer que no se divisara ni una sola nube, un cielo límpido y espectacular, de cualquier manera con cierto nerviosismo por los antecedentes de nubosidades repentinas que nos han arruinado eventos importantes, Antonio con los preparativos y el viaje desde Montevideo.
A las 15:20 hs. HLU ubicamos la Luna, y comenzamos la búsqueda del Planeta para ver su ubicación y comenzar el seguimiento del acercamiento de nuestro satélite natural , de esta forma dio comienzo la jornada de observación propiamente dicha.
Con prismáticos 10x50, y a partir de la Luna, ubicamos sin problemas a Júpiter que presentaba cuerpo perfectamente visible. Sin dudas la referencia de la proximidad de la Luna hizo posible que encontráramos al Planeta más fácilmente de lo esperado.
Pasamos a la observación telescópica, con el buscador (6x30) no logramos divisar a Júpiter, buscando directamente con el telescopio y el ocular de 40mm. demoramos unos 10 minutos en lograr la ubicación .
 

Realizar la práctica de encontrar  un Planeta a pleno día fue una de las grandes enseñanzas que nos dejó esta jornada observacional, y que sin dudas será de utilidad en el futuro.
Observando con 50 x (aumentos) se apreciaban claramente  bandas.
Probamos con el ocular de 12,4mm. (161 x) a ver si se podía resolver algo más, y sí lo logramos!. Cuando la imagen se estabiliza resolvemos bandas y zonas con una claridad asombrosa que no deja de maravillarnos, recordemos que estamos observando a plano día, o sea, con el mínimo contraste.
A las 15:49hs. interrumpimos la observación para comenzar ya la instalación de los equipos en su posición definitiva.
A las 17:35hs. con el LX50 y el equipo de video ya armados, encontramos, esta vez sí,  fácilmente con el buscador a Júpiter . Recordamos que en la búsqueda anterior realizada más temprano había resultado imposible la ubicación con el buscador, especulamos que en esta oportunidad, y a pesar de seguir estando a pleno sol, la altura más favorable  lo ubicaba en una zona del cielo de un celeste muy intenso permitiendo un contraste mayor. En una palabra, seguimos aprovechando la jornada, recogiendo experiencias que solo la práctica observacional permite.
Preparamos la rueda de filtros (adaptación de Antonio) con amarillo, verde y rojo. Con ocular de 9,7mm (206 x) y los filtros anteriormente mencionados, vemos que mejoran notablemente la visión de detalles.
A las 18:15hs. observamos con prismáticos para seguir paso a paso el acercamiento. Pasaron 3 horas desde la primera observación y es notable la aproximación producida, Júpiter y la Luna se encuentran ya en el mismo campo para los prismáticos de 10x50.
A las 19:20hs.  con el Sol ya bajando pero todavía sobre el horizonte, comenzamos el trabajo con la Astrovid. Logramos   ver en el monitor, en este caso TV de 20 pulgadas, en pleno atardecer  y con cielo bien claro no solamente a Júpiter con sus bandas, sino también a dos de sus satélites, Io y Europa.
A las 19:28hs damos otro paso adelante, justamente antes de ocultarse el Sol y con cielo de un color celeste muy hermoso, vemos al Planeta a simple vista.
Armamos el otro equipo, el LX10 y el equipo PC para trabajar con la Quickcam
Se fue haciendo la noche y a las 20:40hs nos sorprendimos un poco; veíamos claramente con nuestros telescopios recortada en el cielo, la zona de la Luna que, de acuerdo a la fase en que se encontraba y a lo que habíamos  manejado en la reunión anterior, no deberíamos ver: una luz cenicienta tenue bañaba la noche lunar.
O sea, el limbo oscuro, se veía.
Gratísima sorpresa por lo lindo del espectáculo, pero sobre todo, porque tendríamos la certeza de cuando se producirían los contactos, teniendo en cuenta que la desaparición se produciría por limbo oscuro.
  A partir de ese momento nos dedicamos, además de disfrutar del cielo limpio de La Paloma, a ajustar los equipos, y dentro de esos ajustes a uno en particular que nos permitiría trabajar muy cómodos y sobre todo liberarnos para tomar las imágenes a dúo con la Quickcam cuando llegara el momento mismo de la ocultación: la puesta en estación de los telescopios.
Generalmente, y para observar visualmente, la orientación de los telescopios la hacemos de forma bastante artesanal, con la ayuda de una brújula (que aunque no nos da la orientación correcta nos puede servir como aproximación) o inclusive con la Cruz del Sur para ubicar  a simple vista, y en forma también aproximada, el Polo Celeste Sur.

Tenemos la suerte de disponer de buenos seguimientos, y para la observación visual, sinceramente, con eso ya basta, porque con pequeñas correcciones resolvemos fácilmente las imperfecciones de una deficiente puesta en estación.
En este caso era importante liberarse de las derivas en los dos telescopios, pero fundamentalmente en el LX50, donde teníamos instalada  la Astrovid. La idea era que este telescopio quedara trabajando solo, una vez centrada la imagen de Júpiter, poner a grabar el video y listo.
Al principio teníamos una deriva bastante pronunciada que logramos resolver con total éxito, esto a pesar de utilizar otro método que no deja de ser artesanal, nuestra única ayuda fue, además de una brújula para una primera aproximación, el monitor y un nivel. 
Viendo la imagen de Júpiter en el monitor, e identificando hacia donde se producía la deriva,  haciendo pequeñas correcciones tanto en la orientación del telescopio en dirección del eje Sur-Norte, como en el nivelado, logramos que la imagen, una vez centrada, no sufriera derivas apreciables prácticamente en todo el resto de la jornada.
Habiendo logrado esto, no fuimos tan exigentes con la puesta en estación del otro telescopio.
Comenzamos ahora con algunas pruebas con la Quickcam, tomamos unas imágenes para ver como salían, una vez comprobado que todo estaba bien, nos dedicamos a esperar el momento de la ocultación.
Centramos nuestra atención en la pantalla de TV, teníamos la posibilidad, todos los presentes, de ver el evento en vivo y en directo.
Luego de la desaparición de Ganímedes, nos centramos en la Quickcam, queríamos tomar una secuencia de la desaparición de Júpiter que tuviera la mayor cantidad de imágenes posible. Para ello teníamos que trabajar a dúo, y así lo hicimos. El resultado: 8 imágenes, desde el primer contacto hasta el momento de la desaparición total.
Con Daniel atendiendo el seguimiento del Planeta para evitar derivas y congelando la imagen, y Antonio grabando esa imagen congelada en el disco, todo esto a contra-reloj, y resolviendo algún titubeo ocurrido en mitad  de los escasos segundos que demoró la Luna en cubrir a Júpiter, y que logramos resolver con la rapidez que la circunstancia ameritaba gracias a la concentración y a la planificación que teníamos.
Una de las ventajas de trabajar con la Quickcam, además de su relativo bajo costo, es que ni bien uno termina de captar las imágenes, las puede ver. Por supuesto fue lo que hicimos inmediatamente, al ver el resultado quedamos muy contentos con las imágenes obtenidas y más tranquilos, éste era uno de nuestros objetivos primordiales y por lo tanto no podíamos fallar.
Volvimos a la pantalla de TV a disfrutar de las ocultaciones de los restantes satélites que iban desapareciendo, llegado su turno, en un abrir y cerrar de ojos.
No vamos a relatar la reaparición que tuvo, en cuanto al trabajo que estábamos realizando, características similares a la desaparición, o sea, grabamos video y tomamos secuencia del alejamiento de los dos astros con la Quickcam.
Simplemente debemos mencionar un detalle, que como nosotros preveíamos, haría la diferencia con respecto a la ocultación de setiembre. La obtención del lugar exacto de la Luna por el cual reaparecería Júpiter fue de gran ayuda para coronar con éxito el trabajo realizado. Con el esquema publicado en la RED, y valiéndonos de mapas más detallados, encontramos sin problemas el sitio indicado. De esta forma pudimos realizar el video completo de la reaparición, este era otro de los aspectos en donde no queríamos fallar.

Conclusiones:
Las conclusiones son ampliamente favorables, se logró el objetivo.

1-      Aprendimos de nuestros errores. En la ocultación de setiembre, los cometimos; meditamos sobre las causas de los mismos, y tratamos de solucionarlos. En la ocultación de noviembre los minimizamos.

2-      Este aprendizaje nos servirá para futuras observaciones de cualquier tipo.

3-      Se rescata como lo más importante la PLANIFICACIÓN de todo el trabajo. Recabar datos del evento (saber lo que va a pasar lo más certeramente posible), ensayar (imaginarnos como podemos hacerlo) el evento con todos los dispositivos que vamos a utilizar. Preparar todo el material y chequearlo con mucho tiempo (los imponderables llevan minutos muy valiosos para solucionarlos). Limitarse a objetivos alcanzables, (es preferible hacer pocas cosas, y no dejar de hacer muchas).

4-      Dentro de esta planificación esta el reporte; el llevar un registro minucioso (cuaderno mediante) de toda la preparación y concreción del trabajo (con horarios y comentarios), de no haber sido así este informe no se podría haber confeccionado.

5-      CONCENTRACIÓN, es un factor muy importante. El lugar era excelente, los mates y bizcochos compartidos con las “astrónomas” acompañantes (Sandra y Analía) daban un marco de solaz y esparcimiento. Pero en el momento de la “verdad”, todos los sentidos estaban puestos al servicio de hacer “click”. De esta forma es que pudimos a la 1 de la mañana del 28, disfrutar del resultado de tantas horas de tensión.

 

Imagen de video con Astrovid, digitalizada.
El equipo instalado en la ciudad de La Paloma. En el telescopio que aparece en primer término instalamos la Quickcam, en el otro se grabó video con la Astrovid.
Secuencia de la ocultación tomada con la Quickcam a foco directo.
Reaparición por limbo brillante: imagen con Quickcam